viernes, 26 de agosto de 2016

Carta a un candado y su gaviota.

Para el candado y la gaviota:

Digas lo que digas, aunque te creas la más libre del mundo, no es así. No eres más que una gaviota enjaulada. En cautividad por ella y que deseas ver el mar sin éxito alguno.
Tal vez te engañes a ti misma con falsas esperanzas y soluciones, incluso puede que caigan todos los de tu alrededor a tal engaño pero… te recuerdo que estás encerrada, ya no sólo por ella, también por ti misma.
Los barrotes no se doblarán por más que lo creas, ni porque lo desees, ya que parece ser que después de todo no es así.
Donde ves éxito es fracaso y ya que he dejado de estar a tu lado lo veo bien claro. Puede llegar a ser frustrante, desolador, pero si sigues así, al menos como creía… nunca llegarás verdaderamente al mar.
Aunque este mensaje resulte terrible y tal vez no sienta realmente esto…


Buena suerte y espero que algún día salgas para encontrar el mar.


Firmado: La llave.

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